Decí, por Dios, ¿ qué me has dao,
que estoy tan cambiao,
no sé más quién soy?
El malevaje extrañao,
me mira sin comprender...
Me ve perdiendo el cartel
del guapo, que ayer
brillaba en la acción...
¿No ves que estoy embretao,
vencido y maniao
en tu corazón?
Te vi pasar tangueando altanera,
con un compás tan hondo y sensual
que no fue más que verte y perder
la fe, el coraje, el ansia ´e guapera.
No me has dejao ni el pucho en la oreja
de aquel pasao malevo y feroz...
¿Ya no me queda pa´completar
más que ir a misa e hincarme a rezar!
Ayer, de miedo a matar,
en vez de pelear
me puse a correr...
Me vi a la sombra o finao;
pensé en no verte y temblé...
¡Si yo-que nunca aflojé-
de noche angustiao
me encierro a llorar.
Decí, por Dios, ¿qué me has dao,
que estoy tan cambiao,
no sé más quién soy?
1928
E.S.DISCEPOLO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario